Wilmer sonrió incómodo y dijo:
—Es imposible no tener miedo, pero si Liliana no tiene miedo, ¡yo también puedo acostumbrarme!
Mateo levantó el pulgar en señal de aprobación:
—¡Impresionante, Capitán Gómez!
Wilmer rio nerviosamente:
—La verdad es que tengo un motivo oculto.
—¿Qué? —preguntó Mateo confundido, mirando a Liliana.
¿Acaso el motivo oculto del Capitán Gómez era ganarse el corazón de Liliana?
Wilmer se rascó la nariz, mirando a Liliana con vergüenza:
—Liliana, seré franco contigo. No me