Leo negó con la cabeza resignado. ¿Cómo podían estar peleando esos dos tan temprano?
Ximena miró a Alejandro sonriendo. —Desde que todos volvieron, la casa está muy animada, ¿no?
—Muy ruidosa,— respondió Alejandro molesto. —He decidido adelantar nuestro viaje.
Ximena preguntó: —¿Ruidosa? ¿Solo por Nicolás y Liliana?
Alejandro esbozó una sonrisa distraída. —Tranquila, pronto aparecerá la tercera persona ruidosa.
Apenas terminó de hablar, se oyeron pasos apresurados en la escalera.
Segundos despué