Quizás fue el valor que le infundió Alejandro lo que finalmente la impulsó a caminar hacia Flora, respirando profundamente.
Flora recorrió con la mirada los rostros de ambos y dijo complacida:
—Han crecido tan bien. En un abrir y cerrar de ojos, ya tienen su propio camino.
Los ojos de Andrés se llenaron de lágrimas, sollozando incontrolablemente.
Era la primera vez que Ximena, Alejandro y Selene veían a Andrés llorar así.
—Xime—, Flora le hizo un gesto a Ximena. —Ven, siéntate un momento junto