—Eso es algo que tendrás que hablar con Paula tú mismo, Damián.
Damián, animado por las palabras de Ximena, levantó su copa de vino tinto. La luz de las velas se reflejaba suavemente en el cristal.
—Ximena, gracias por ayudarme a invitar a Paula esta noche. Tu intervención ha sido invaluable.
Ximena también alzó su copa, el suave tintineo del cristal resonando entre ellos.
—Tú me has ayudado tanto, Damián. Esto no es nada en comparación.
Compartieron una mirada de entendimiento antes de beber.
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