Capítulo1293
Samuel miraba fijamente a Ximena, incapaz de expresar las innumerables palabras que aún tenía por decir.

Después de un largo silencio, Samuel soltó la mano de Ximena y se levantó para dirigirse a la puerta.

Cuando su mano tocó el picaporte, volvió a mirar hacia la cama.

Sus ojos marrón claro, aún puros y sin rastro de maldad, solo reflejaban tristeza y arrepentimiento.

Luego, apartó lentamente la mirada y abrió la puerta con determinación.

Afuera, el guardia se sorprendió al ver salir a Samuel.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP