Apenas Nicolás dio la orden, las instrucciones de Alejandro siguieron de inmediato.
Dispuso que parte de los guardaespaldas ocultos lo acompañaran, mientras otros se quedaran para ampliar el perímetro de seguridad.
Si encontraban a Samuel y su equipo técnico, debían rodearlos sin piedad, dejándolos apenas con vida.
Tras dar las instrucciones, Alejandro regresó a la habitación con Leo.
Para entonces, Mariano y Simona ya habían empacado y llegado al cuarto de Alejandro.
En la sala, Simona miró alr