—¡No!— Alejandro negó rotundamente. —Pero se hizo con mi consentimiento.
Mariano estaba totalmente confundido:
—¿Por qué hicieron eso? ¡Esa acción casi mata a Ximena!
Alejandro levantó la vista y miró el paisaje nocturno a través de la ventana. —Es una larga historia, y no hay mucho que decir.
Mariano se sintió frustrado. Estaba listo para escuchar una buena historia, ¿y ahora Alejandro no iba a continuar? Sin embargo, Mariano no insistió, porque sabía que presionar a Alejandro no servía de nad