—¿Deberíamos decirle a Alenka sobre el nuevo bebé? —le pregunté entrando a casa y él me sonrió.
—Mañana lo haremos juntos. Ahora debes descansar, afortunadamente no pasó nada malo con el bebé pero debemos cuidarte, me encargaré de eso.
Arqueé una ceja divertida mirándolo.
—¿Serás mi enfermero personal?
—Todo lo que quieras lo tendrás.
—Mm, voy a amar verte desnudo trayéndome las vitaminas —coqueteé y él se rió roncamente.
Mis manos están alrededor de su cuello mientras que me lleva cargada de f