ELERI NO ES NADA PAR MÍ

—Oh Dios… Sí, bebé.

Aaron gruñó arremolinando su lengua a mi pezón mientras que sus empujes se hacían más fuertes.

Simplemente no podíamos apartar las manos uno del otro.

Esta necesidad cada día crece más.

Después de llegar al orgasmo cierro mis ojos aferrándome a él.

No quiero que nunca nos apartemos.

Hemos estado demasiado tiempo separados.

—Han crecido ¿No? —murmuró apreciativamente antes de dar un nuevo lametazo por mi seno.

Yo siseé y sentí como mis mejillas se coloreaban inmediatamente.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP