La aparición de David hizo que la mansión, que estaba llena de discusiones, se calmara instantáneamente.
—¿Tío? ¿Por qué vienes tan tarde?—Laura vio a David como si fuera un salvador.
—Acabo de terminar una reunión de inversión de capital de riesgo y supe que habías regresado. Tenía algo que discutir con Diego, así que vine de paso—dijo David en un tono tranquilo y sosegado.
Sin embargo, en el siguiente momento, su tono cambió con una sonrisa.
—Parece que llegué en un mal momento.
Fabiola r