30.- Destrozada.

Rosaura:

Hacía calor, el sol incidía en mi piel, tostándola, mientras escuchaba a Carmen contándole a su padre sobre la forma correcta de colocar los manguitos para que se los colocase a su primo Pedro, este parecía estar siguiendo sus instrucciones, pues al cabo de un rato rompió a reír, y le dio un sonoro beso a su progenitor.

Un sonido infernal que no parecía salir de ninguna parte

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