CAPÍTULO 36
SIENNA
—¡Sí! —dijeron los dos al mismo tiempo. Me siento de Corbin y camino hacia mi auto.
—Pensé que podríamos ir en mi camioneta... —menciono, mirando su camioneta parada al otro lado de la calle.
—¡Anda, mami, anda! —exclama Eric mientras da saltitos, agarrado de la mano de Corbin.
—Pero mi auto...
—Siempre puedo traerlos de regreso aquí o puedo venir a buscarlo más tarde y llevártelo a tu residencia. —Paso tiempo decidiendo o fingiendo pensar, cuando la respuesta es obvia.
—Bien