CAPITULO 14
CINCO AÑOS ANTES
SIENNA
—Me voy de viaje —dice mirando el frente de su casa desde el porche de la misma, apoyando los antebrazos en la barandilla. Sin querer hacer contacto visual conmigo. Sabía que odiaba cuando tenía que marcharse.
—¿Otra vez? Y, ¿esta vez me dirás a donde te vas?
—sabía que era tonto preguntar, pues nunca me lo diría. Siempre se va por más de quince días.
—Amor...—comienza a decir.
—No, está bien, entiendo. De verdad. Son cosas de trabajo —Lo corto. Se voltea y