CAPÍTULO 13
SIENNA
Salgo lo más rápido que puedo de este lugar. Me da pesar no poder despedirme de Ian, pero le enviaré un mensaje a su móvil más tarde. Corro hasta mi auto y me subo en él; arranco el motor sin mirar atrás. Una vez más, me alejo del hombre que amo y, aunque la emoción me embarga, las lágrimas pican en mis ojos, amenazando con derramarse en cualquier momento. Debo ser fuerte y resistir, al menos por ahora...
Manejo sin rumbo fijo, buscando aclarar mis ideas. Me alegra saber qu