León ordenó que rastrearan mi paradero, pero yo, en el lejano norte, no tenía ni idea.
En ese momento, estaba en el laboratorio de la manada discutiendo los datos de una nueva fórmula con Fernando.
Después de tanto tiempo desconectada del mundo exterior, al principio me costó adaptarme de nuevo.
Pero ahora, con tanto trabajo, no tenía tiempo para preocupaciones.
Hace dos días, el laboratorio recibió el encargo de desarrollar una pomada curativa de hierbas.
Fernando y yo trabajamos día y noc