Mundo ficciónIniciar sesiónLena Ardrich regresó a Nueva York, ante la llamada urgente de su marido. Dick había enfermado. Nada dijeron a Kay. Su embarazo, muy avanzado ya, podría ocasionarle un serio disgusto de saber el grave estado de su hijo. Y un día, Greg vino a verla y se quedó a su lado. Parecía triste, abatido, y Kay lo miraba fijamente, como si quisiera leer bajo su mirada. Dick había muerto, un día cualquiera, en un momento cualquiera, debido a una enfer







