Al comenzar a caer el atardecer, se podía observar a los guardias sostener antorchas de luces mágicas proporcionadas por pequeñas hadas de luz iluminar el camino para salvaguardar y proteger la vida de quiénes seguían en camino hacia el nuevo refugio.
Ya estando en él, Isabel con ayuda de las sirvientes de Titania lograron hacer pequeños campamentos, fogatas e incluso a dar comida a quiénes se encontraban ahí.
— Espero que la comida sea suficiente para aguantar un tiempo.— Comentó Breeze a Isab