David guardó silencio.
Sí.
Aparte de ese asunto, nunca había hecho nada inmoral, mucho menos ilegal.
—Ocho años de conocernos, siete de amarnos, y aún no confías en mí. Cualquiera te da un video, y ni siquiera te tomas la molestia de verificarlo, lo crees al instante, y piensas que soy culpable. ¿No debería sentirme decepcionada de ser amada por alguien así?
Según el tiempo que pasó hasta que cambió su actitud hacia mí, después de que vio el video de Luna, ni siquiera se molestó en investigar, s