—¿De verdad quieres ir a la cárcel?
Yo respondí con firmeza, palabra por palabra:
—No quiero ir a la cárcel, no hice nada de eso. Creo que la ley me dará el veredicto más justo.
David se rio de mi respuesta, claramente enojado:
—Esmeralda, ¡no puedo creerlo!
—La evidencia está justo frente a ti, ¿y aún sigues negando todo?
Me reí.
—¿No existe la posibilidad de que simplemente no lo haya hecho?
—¿No lo hiciste? ¿Entonces qué estabas haciendo en el video? ¿Vas a decir que la persona en el video no