Margot al principio le sugirió preparar un plato de huevos revueltos con tomate.
Pensó que cortar un tomate y freírlo con un huevo era tan sencillo que, mientras no se pasara con la sal o la mantequilla, el resultado no podría ser malo.
Pero quién iba a imaginar que David, conocido como un hombre que lo puede todo, sería incapaz de cocinar algo tan fácil sin que terminara siendo incomible.
Margot se rindió de inmediato y le sugirió intentar con otra cosa.
Al recordar que me gustaba el pan, y sab