No sé qué es real y qué es falso.
No sé si mi capacidad para juzgar a las personas es tan mala, o si la gente es muy buena actuando.
Siento que nunca lo conocí de verdad.
Él no es para nada la persona que yo creía: ese Armando refinado, sabio y amable.
—Esmeralda, ven conmigo al extranjero. ¡Créeme, dedicaré el resto de mi vida a compensarte a ti y al profesor Pavone!
La familia Costa...
Cuando Antonella regresó y se enteró de que su nuera había perdido el conocimiento, fue directo a