Aunque dije que dejaría su vida en manos del destino, en el fondo, sí esperaba que Dios no lo perdonara y que pudiera hacerme rica de golpe. Pero, no solo David no murió… ¡Dios, en vez de castigar al desgraciado, parecía estar de su lado!
Dijeron que, si no despertaba en 24 horas, ya nunca despertaría. Pero no solo despertó…
¡Volvió como si nada le hubiera pasado!
Olvidó todas las cosas crueles que me hizo. Solo recordaba que me amaba y lo bueno que había sido conmigo. Su memoria se quedó det