Pero…
David pensó que, como yo odiaba tanto ir al hospital, ¡habría fingido estar muy herida solo para hacer que Luna se fuera!
En ese momento, David se dio cuenta de que estaba siendo un idiota.
¡Un completo idiota!
¡Tan idiota que no tenía ni un poco de sentido común!
David no entendía qué le pasaba.
¿Cómo pudo creer que alguien como yo, que siempre evita el hospital, estaría tres meses en el hospital, haciendo un escándalo y sin volver a casa?
¿No fue él quien, cuando supo que yo