Sabía que las cosas no iban a salir como David dijo, que no todo estaría bien. Seguro habría algún problema. Le había dicho a David sobre esto, le pedí que no dejara que Mía me acompañara. Le conté que ella me había molestado antes, y que tenía una buena relación con Rashid, así que, si Rashid la llamó para que viniera, seguro habría problemas.
Pero David, por Rashid, insistió en que Mía debía acompañarme. Actuó como si no me hubiera dado permiso para irme, y sin dudarlo, me entregó a Mía. La de