—Y además, los regalos caros que David te dio antes, cuéntalos cuando llegues a casa. Yo me encargaré de que alguien los recoja. Si no los devuelves, voy a dejar de pagarte esta habitación.
En comparación con el pasado, cuando veía a David regalarle cosas caras a Luna, mientras a mí solo me daba obsequios baratos, y yo solo podía llorar, ahora he decidido recuperar todo lo que me pertenece.
El jurgo de plata que David gasta en Luna ahora es mi dinero. El dinero que gastó antes era propiedad co