77. Aguas Turbulentas
A pesar de las dudas, su determinación no flaqueaba. Clara, a quien él había protegido y cuidado, ahora se había convertido en un misterio, y Heinst no dejaría nada al azar. Sabía que no podía permitirse ser vulnerable, no cuando había tantos enemigos acechando en las sombras, esperando cualquier señal de debilidad. Así que, mientras mantenía los ojos fijos en la pantalla, Heinst se preparó mentalmente para lo que pudiera venir. En su mundo, la traición no era algo inesperado, y si Clara estaba