113. Epílogo
Un mes había pasado desde aquella noche fatídica en la que Heinst casi perdió a Clara para siempre. Los recuerdos seguían frescos, como una sombra que lo perseguía, y aunque Clara se estaba recuperando, él no podía dejar de pensar en lo cerca que estuvieron de no sobrevivir. Esa experiencia lo había cambiado para siempre, y sabía que no podía seguir esperando para dar el siguiente paso. Cada momento contaba, y no estaba dispuesto a dejar pasar uno más sin luchar por el futuro que quería junto a