111. A Puntas
Finalmente, abrió los ojos, encontrándose con la mirada implacable de Noah. No había amor en sus ojos, solo una mezcla de dolor, resentimiento y algo más oscuro que no lograba descifrar. Sabía que lo que estaba a punto de suceder los destruiría a ambos, de una manera u otra. Pero ya no había marcha atrás. Lo que fuera que Noah había venido a buscar, no se detendría hasta conseguirlo.
Y Clara, por primera vez en mucho tiempo, se sintió completamente indefensa.
La tensión en la habitación era pal