50. Frágil Alianza
Esperó en la penumbra, observando cada movimiento, cada sombra que cruzaba las ventanas del edificio. Sabía que debía mantenerse firme y no actuar precipitadamente. Esta era su oportunidad de descubrir las verdaderas intenciones de Elisa y, posiblemente, de adelantarse a los movimientos de Román.
La tensión se palpaba en el aire, y Heinst se preparó mentalmente para lo que fuera que estaba a punto de descubrir. Sabía que el riesgo era enorme, pero también sabía que no podía permitirse fallar. L