El silencio que quedó después fue más denso que cualquier palabra dicha minutos antes. El eco lejano del ascensor descendiendo llegó amortiguado hasta Kate, marcando un final que no sentía como tal. La tensión se prolongó, espesa y vibrante, mientras caminaban hacia la salida. Solo se rompió cuando el rugido del motor del auto llenó el ambiente.
Kate miraba por la ventana en absoluto mutismo mientras el vehículo se alejaba de aquel edificio imponente que, poco a poco, se desdibujaba en la dis