Capítulo 66: Lo Que Nadie Debe Saber.
Mientras estaba en la oficina, Marcos recorría con la mirada las portadas de las revistas que proclamaban “El heredero Sterling”. Un calor incómodo subió por su cuello y se extendió hasta los hombros. Lo veía y no podía evitar pensar en la facilidad con la que aquel aprovechado parecía arrastrar todo a su favor. Sus manos se cerraron involuntariamente sobre la revista, tanto que los nudillos se volvieron blancos de fuerza contenida, y por un instante sintió cómo la tensión le apretaba el pecho,