Capítulo 65: Entre Sombras y Promesas.
Los días siguientes transcurrían con normalidad en la mansión Sterling. Por las mañanas, el desayuno era nutritivo y abundante para Kate. Su barriga ya se notaba claramente sobre la ropa. Las náuseas y los mareos matutinos habían desaparecido, y el color de su rostro había regresado. Mientras tomaba lentamente un jugo de naranja y mordía un pedazo de pan con mantequilla,
Alexander entró en la cocina con cautela, midiendo cada movimiento. Se sentó frente a ella, observándola unos segundos como