Capítulo 43: ¡Te Odio!.
Lo siento, señora Anna… la estaba buscando —interrumpió una enfermera al asomarse por la puerta, con una expresión profesional pero cauta—. Necesito que firme estos documentos de consentimiento, por favor. Es urgente para el siguiente protocolo de la paciente.
La interrupción fue como un hacha cortando un cable de alta tensión. Anna desvió la mirada apenas un segundo, rompiendo el hilo invisible que la mantenía atada a Mariana. Tomó la carpeta casi por inercia, sus dedos temblaban levemente m