Capítulo 32 : Demasiado Tarde.
Mariana no respondió de inmediato. Sostuvo la mirada de la asistente con una calma que no era en absoluto tranquilizadora; al contrario, era una serenidad medida, casi predadora. Dio un paso hacia ella, acortando la distancia lo justo para ejercer presión sin llegar a invadir su espacio físico por completo.
—Necesito que me mantengas al tanto de cada movimiento de Marcos —sentenció con voz gélida—. Quiero saber quién entra, quién sale, a dónde se dirige y con quién se reúne. Quiero reportes d