Punto de vista de Aurora
Estoy sudando, sin aliento, incómoda; es nauseabundo. Está demasiado cerca. Su mano, apoyada en el asiento del coche, está tan cerca de mi muslo que puedo sentir su calor. Y también puedo sentir su mirada sobre mí.
—Todo va a salir bien —dijo, y su mano se estiró hasta la mía para apretarla.
Me puse rígida, mirándolo, confundida como nunca.
—Te ves inquieta —aclaró.
Oh. Cree que estoy nerviosa. Si tan solo supiera que esos nervios son por él y no por la logística de Car