Punto de vista de Aurora
—Así que… —empezó Adrian, con una sonrisa fantasma en los labios—. ¿De verdad querías sentarte sobre mí, verdad?
Tragué saliva con fuerza. El calor me subía por el cuello.
—Tú me pusiste sobre ti, recuérdalo.
Su sonrisa se ensanchó mientras sus ojos recorrían lentamente mi cuerpo.
—Mmm —frunció el ceño como si estuviera pensando—. No pude resistirme, no cuando estabas presionada contra mí de esa manera.
Mi corazón dio un salto, mi respiración se aceleró. Avanzó hacia mí