Capítulo 27. Fruto del esfuerzo
La primera semana había transcurrido de acuerdo con el plan de entrenamiento que me había asignado el General. Iniciaba el entrenamiento a las seis de la mañana, tomaba un descanso de cuarenta minutos al medio día y continuaba con una inmersión del idioma árabe por tres horas para luego culminar la tarde en instrucción con el agente Owen, en un arduo estudio de informática aplicada a la inteligencia militar, entrenamiento que por cierto se empezó a tornar muy interesante…
Por las noches cuando