Mundo ficciónIniciar sesión—¿Por qué me haces esto? —susurré cuando sus labios se separaron de los míos—. ¿Por qué, Diego? ¿Por qué te empeñas en lastimarme?
—Lo que menos deseo es lastimarte, mi amor. —Sus manos seguían aferradas a mi rostro y cerré con fuerza los ojos para no caer en la tentación de afianzarme a él mediante un abrazo. Con él no sería feliz jamás si no se







