Mundo ficciónIniciar sesiónBastian le sostuvo el rostro, mirándola directo a los ojos.
—Nadie va a obligarte a nada. Pero no me dejes colgado así. Te prometo que no te lastimaré.
—¿En serio?
—Lo prometo.
La besó suavemente mientras se posicionaba sobre ella.
La cabeza de su ardiente vara acarició los pétalos, empapándose. Presionó la abertura, entrando apenas… retrocediendo… entrando un poco más… hasta abrirse paso poco a poco. El calor de ella lo envolvió por completo.
Avelyne frunció el ceño. Sentía un ardor leve, pero su cuerpo estaba tan húmedo y preparado que la incomodidad se disipó rápido.
Bastian contuvo un gemido, con la frente perlada de sudor. La sentía tan apretada que casi perdió el control. Besó su rostro, su cuello, sus pechos, ayudándola a relajarse.
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