Mundo ficciónIniciar sesiónBastian le sostuvo el rostro, mirándola directo a los ojos.
—Nadie va a obligarte a nada. Pero no me dejes colgado así. Te prometo que no te lastimaré.
—¿En serio?
—Lo prometo.
La besó suavemente mientras se posicionaba sobre ella.
La cabeza de su ardiente vara acarició los pétalos, empapándose. Presionó la abertura, entrando apenas… retrocediendo… entrando un poco







