Mundo ficciónIniciar sesiónLa biblioteca estaba casi vacía a esa hora de la tarde, sumida en un silencio apenas interrumpido por el crujir ocasional de las páginas y el crepitar lejano de la chimenea. En uno de los grandes sillones ubicado en un rincón medio escondido, una pareja ocupaba el espacio con comodidad.
Avelyne estaba recostada contra el costado de Bastian, con las piernas dobladas sobre el tapiz, la cabeza apoyada en su hombro mientras sostenía una novela que él le había recomendado días atrás. Él rodeaba su cintura con un brazo de forma natural, con los dedos entretenidos en jugar con mechones de su cabello, enredándolos y soltándolos de forma distraída, mientras en la otra mano sostenía un informe que leía sin mucha prisa.
Avelyne pasó una página y frunció los labios, visiblemente molesta por el actuar de los protagonistas.
—Siento que todos los persona







