Mundo ficciónIniciar sesiónLos días siguientes transcurrieron sin mayores incidentes, aunque para Avelyne cada jornada tenía la tensión latente de una cuerda demasiado estirada. Había logrado evitar a Bastian sin que pareciera intencional. Si se cruzaban en los pasillos, lo saludaba con la cortesía debida y seguía de largo. Si él intentaba conversar, ella encontraba alguna excusa rápida para marcharse. Todo esto lo hacía mostrando una apariencia de calma estudiada, en un intento de demostrar que nada de lo sucedido la había afectado.
Por dentro, sin embargo, cada encuentro la ponía al borde del colapso. Solo pensar en aquella noche le provocaba un calor sofocante en el pecho, una mezcla de vergüenza, desconcierto y una punzada que prefería no analizar.
No debió ocurrir. Nunca.
Esa frase se repetía como un mantra.
Y por si fuera poco, sus sueñ







