Capítulo 88
Apenas crucé la entrada de la casa, me topé de frente con Giselle. Estaba apoyada contra la pared, con los brazos cruzados y una expresión que me dejó claro que llevaba rato esperando. Su mirada recorrió mi cuerpo de arriba abajo, como si intentara evaluarme o encontrar algo que criticar.
Esa loba tenía una actitud poco agradable, altiva, quería humillarme con su belleza, sabía que era hermosa, pero no me iba a dejar intimidar.
—Así que tú eres la famosa loba del Alfa Hades —dijo,