Belinda
En este instante me encuentro abrazando a mi tío, no lo he soltado desde que entro por la puerta de casa.
Siento que la rabia me invade al percatarme de que está lastimado debido a los golpes de los hombres de Diego. Asesinaría a ese imbécil con mis propias manos si tuviera la oportunidad.
—¿Estás seguro de que estás bien?.
—Si mi amor, ya puedes soltarme.
La siguiente en abrazarlo es Ángela, todas las personas que los queremos nos encontramos en el lugar incluso Aarón quien está jugan