No he logrado conciliar en sueño durante toda la noche. No puedo creer que mi tío esté durmiendo en una prisión por causa mía.
Anoche intenté ir a verlo, pero Ángela me lo prohibió y fue ella a llevarle cobijas limpias y comida, se hizo pasar por su prometida para que le permitan el acceso.
En este instante me encuentro con las muchachas intentando desayunar, pero no me entra ningún bocado. Sé que el bebé debe estar muy enojado conmigo porque no lo alimento correctamente.
—¡Ya no aguanto más! —E