Durante la noche no logré descansar debido a mi charla con Fernando. Lo último que deseo es lastimarlo, pero yo quiero estar con Emiliano.
Cuando llegue a la cocina me percaté de que Mariana está desayunando. Ya tiene cuatro meses de embarazo, pero su estómago parece de ocho.
—Buenos días —La saludo sirviéndome una taza de café
—No son tan buenos, no logré dormir y al parecer estás igual por tu rostro.
Asentí con la cabeza —Solamente fue insomnio, ya estás lista para tu ecografía. Hoy sabremos