Alexander Grassman miraba las fotos que le habían entregado hace unos minutos. Su cara no demostraba ninguna emoción en particular, solo las pocas personas que lo conocían podían saber que la vena que le latía en las sienes significaba que sentía una ira particularmente intensa.
Alexander no se había hecho ilusiones, sabía que la fogosidad de Ivonne no conocía límites y que en cualquier momento iba a averiguar que había estado acostándose con otros hombres, eso casi ni le importaba.
Pero la fid