Aida acomodada en pequeño almohadón de cuello, descansaba totalmente relajada, pensaba en todo lo que estaba pasando, parecía como si una gran avalancha de problemas comenzara a salir de todos los rincones, aunque no podía negar que en varias cosas su padre tenía la razón, también su madre tenía sus puntos; Quizás los dos habían dejado de amarse, y el amor se fue decayendo…meditó varios minutos, su madre necesitaría todo su apoyo, era vital que no se derrumbara, y continuara como siempre llevan