La esposa del reverendo miró el reloj para fijar la hora de la cena. Comenzaba a anochecer lentamente en la ciudad, colocaba el curry en la salsa que vertió sobre las piezas de carne.
-Te llamaré en cuanto esté listo mi estofado-.
-Intenta que sea en media hora, tengo hambre-.
-Estará listo en veinte minutos, el arroz está listo. Me temo querido esposo que serviré té de jengibre-.
-Prefería un refresco con varios cubitos de hielo-.
La mujer miraba al exterior del jardín.
-El día ha estado fresc