Madelin giró sus pies al escuchar unos suaves toques en la puerta de su habitación. Leonard le extendió una bandeja frente a ella.
-Buenos días, un exquisito café-.
-Gracias Leonard…buenos días-.
-En media hora salimos, iremos a comprar unas cosas, nuestro almuerzo será fuera de casa, después iremos de paseo por varios sitios turísticos-.
-Perfecto-. Madelin cerró la puerta mientras sus pensamientos volvieron a llevarla a mirar por la ventana.
Todos seguirían sus caminos, Pamela estaría rodeada