Leonard le miró mientras la tomaba de la cintura y le ayudaba a sentarse en su auto -Te llevaré a casa, me preocupa que conduzcas sola, no me mires así, no aceptaré excusas de tu parte… estás pálida-.
-Es solo cansancio-.
-Aun así, ven…te llevaré tu auto en la mañana a la estafeta, y ahora iré contigo…y no coloques excusas-.
-Bien, veo que será imposible negarme-.
Leonard se colocaba al volante, su mirada y la Madelin se cruzaron durante unos segundos, se percató que el cinturón de seguridad de